Mamoplastia
Es una cirugía que modifica el tamaño, forma o posición de las mamas, ya sea para aumentarlas, reducirlas o levantarlas según las necesidades de cada paciente.
La mamoplastia reúne las cirugías que modifican el tamaño, la forma o la posición de las mamas: el aumento (que añade volumen con implante o, en casos seleccionados, con grasa propia), la reducción (que retira piel y tejido para disminuir el volumen) y el levantamiento o mastopexia (que reposiciona y reafirma sin cambiar el tamaño). Se planea de forma individual y los resultados varían entre personas.
¿Qué evalúa el cirujano?
Durante la valoración de mamoplastia, se analiza tu anatomía, objetivos personales, proporciones corporales, calidad de piel, posición de la mama, volumen actual, simetría y objetivos personales para diseñar un resultado natural, seguro y armónico. Esta evaluación permite definir si el tratamiento ideal es aumento, reducción, levantamiento o una combinación personalizada.
¿Quién es candidato?
Son candidatas las pacientes que desean mejorar el tamaño, forma, posición o simetría de sus mamas, ya sea porque buscan aumentar volumen, reducir molestias por exceso de peso, levantar el busto después de embarazo o pérdida de peso, o corregir asimetrías. Durante la valoración, nuestro cirujano evalúa tu anatomía, calidad de piel, proporciones corporales y objetivos personales para determinar si esta cirugía es adecuada para ti.
¿Cómo es el procedimiento?
Suele realizarse bajo anestesia general (en algunos aumentos, con sedación). Las incisiones dependen de la técnica: en el aumento, junto a la areola, en el pliegue bajo la mama o en la axila, colocando el implante delante o detrás del músculo pectoral; en la reducción y el levantamiento, alrededor de la areola y en sentido vertical o en "ancla" según el tejido a tratar. Como referencia general, el aumento suele tomar de 60 a 90 minutos y el levantamiento de una a dos horas; la reducción puede ser más larga. A menudo es ambulatoria o con una noche de observación.
¿Cómo son los cuidados y la recuperación?
La recuperación de una mamoplastia requiere cuidados específicos durante las primeras semanas para proteger el resultado y favorecer una buena cicatrización. Nuestro equipo te guía con indicaciones sobre reposo, medicamentos, uso de brasier postquirúrgico, cuidado de heridas, postura al dormir, actividades permitidas y señales de alarma. Cada paciente evoluciona de forma diferente, por eso el seguimiento médico es clave para acompañarte en cada etapa y ayudarte a vivir una recuperación más segura, cómoda y ordenada.
Preguntas frecuentes
- ¿Podré amamantar después de una mamoplastia?
Sí, muchas pacientes pueden amamantar después de una mamoplastia, aunque depende de la técnica quirúrgica y de cada caso. En la valoración médica se elige el abordaje más adecuado para cuidar estética y función.
- ¿Qué tipo de implantes existen?
Los implantes mamarios pueden variar en forma, tamaño, perfil, textura y material. Pueden ser redondos o anatómicos, con diferentes grados de proyección según el resultado deseado. La elección no depende solo del volumen, sino de tu cuerpo, tu piel, la posición de la mama y muy importante, el efecto que buscas lograr.
- ¿Quedarán cicatrices visibles?
Sí, como toda cirugía deja cicatrices. Suelen ubicarse alrededor de la areola, en sentido vertical o en el pliegue de la mama, y tienden a desvanecerse de forma gradual. El grado de cicatrización varía entre personas.
- ¿Cuánto duran los resultados?
En la reducción y el levantamiento el resultado tiende a ser duradero, pero el embarazo, la lactancia, los cambios de peso y el tiempo pueden modificar la forma. Los implantes no se consideran de por vida y algunas personas requieren un recambio con los años.
- ¿Es muy doloroso el postoperatorio?
Es normal tener dolor los primeros días, que suele controlarse bien con los medicamentos indicados; la hinchazón y los moretones pueden durar algunas semanas. Cada persona vive la recuperación de manera distinta.
- ¿Cuándo puedo volver a hacer ejercicio?
Suele recomendarse evitar el esfuerzo, cargar peso y el ejercicio intenso unas cuatro a seis semanas, reanudando las actividades de forma progresiva y solo con autorización del cirujano. Las caminatas suaves y el trabajo de escritorio se retoman antes.
- ¿Los implantes afectan la mastografía?
Puedes seguir realizándote estudios de detección de cáncer de mama; la mastografía es segura y no daña el implante, aunque el técnico puede ajustar la técnica para obtener mejores imágenes. Informa siempre que tienes implantes.
¿Cuáles son los riesgos?
Como toda cirugía, implica riesgos: reacción a la anestesia, sangrado o hematoma, infección, seroma, coágulos y problemas de cicatrización, además de cicatrices permanentes y posible asimetría o necesidad de revisión. Puede haber cambios temporales o permanentes en la sensibilidad del pezón y afectación de la lactancia. En el aumento con implante existen riesgos propios como contractura capsular, ruptura, ondulaciones o rotación; los implantes no son de por vida y pueden requerir recambio. Se han descrito asociaciones poco frecuentes entre los implantes y ciertos padecimientos (como el linfoma BIA-ALCL). Suele desaconsejarse con enfermedades no controladas, problemas de cicatrización o tabaquismo activo. No se garantiza un resultado específico; las contraindicaciones se definen en la valoración.
Todo procedimiento quirúrgico implica riesgos. En tu valoración, el cirujano te los explica con claridad antes de cualquier decisión. La información de estas páginas es educativa y general; no sustituye una consulta médica.
Agenda tu valoración
El cirujano evalúa tu caso, te explica los riesgos y define un plan personalizado.