Este tratamiento actúa principalmente en las arrugas alrededor de los ojos conocidas, como “patas de gallo”; en el entrecejo, en las arrugas frontales y un poco en las arrugas pequeñas de los labios. También se puede aplicar para levantar las cejas y comisura de la boca. Adicionalmente, en algunos casos se ha visto que disminute, e incluso ha llegado a suprimir, los dolores de migraña.

El Botox, como muchos otros medicamentos (los antibióticos, por ejemplo) se obtiene de una sustancia producida por un microbio. Ésta inhibe el movimiento del músculo donde se aplica, para evitar el patrón de los gestos que provoca las arrugas. Las dosis aplicadas son microgramos; de ahí que su aplicación sea absolutamente segura.

Existen algunas creencias infundadas. Por ejemplo, se ha llegado a pensar que si se aplica Botox y posteriormente se deja de usar, inmediatamente volverá a arrugarse, y con mayor severidad de lo que estaba antes del tratamiento. Es un error suponerlo, porque el Botox actúa directamente sobre los pequeños músculos no sobre la piel , impidiendo que se muevan, de manera que éstos recuperan su movimiento normal cuando termina la acción.

Otra creencia equivocada es que la aplicación de Botox es peligrosa, porque podría paralizar todo el cuerpo. La verdad es que para que el Botox fuera riesgoso, tendrían que aplicarse aproximadamente 200 frascos en una sola dosis, lo cual no solo es absurdo sino imposible en un tratamiento.

También se piensa, equivocadamente, que el Botox deja una cara inexpresiva. Esto depende de la cantidad y los sitios donde sea usado. Su correcta aplicación y las dosis adecuadas producirán invariablemente un aspecto juvenil y natural, con movimientos suaves. El tratamiento evita llegar a la inmovilidad completa de los micro músculos.

Una vez aplicado el Botox, su acción empieza a notarse aproximadamente al tercer día. El efecto dura alrededor de seis meses, aunque sus efectos pueden variar entre tres y ocho meses.

El tratamiento se aplica en el consultorio, durante aproximadamente un minuto y sin necesidad de exámenes previos, aunque tniendo como requisito que el paciente este sano y no tenga enfermedades que puedan contraindicar la aplicación.

Recién aplicado se recomienda -sólo durante el primer día- no hacer ejercicio, no acostarse y no maquillarse durante las primeras cuatro horas.

Se recomienda que al concluir el efecto del Botox sea aplicado nuevamente, para conservar sus efectos benéficos.