PÁRPADOS Y CEJAS

Los ojos son la parte más expresiva de nuestro rostro, algunos creen que son el reflejo de nuestra alma, gracias a ellos podemos transmitir emociones de felicidad, enojo o tristeza. Con el paso de los años, el contorno de los ojos sufre cambios como la laxitud de la piel, arrugas finas por la acción muscular, daños en la piel por exposición al sol, la protrusión (brote o salida) o hipertrofia (crecimiento) de las bolsas grasas periorbitales. Los párpados y las cejas pueden llegar a darle a los ojos un aspecto de cansancio o vejez producida por la presencia de bolsitas o depresiones bajo los ojos.

 

La técnica para este tratamiento, consiste en hacer una incisión por debajo de las pestañas (para que no se vea la cicatriz) y por esta vía llegar a las bolsitas de grasa , las cuales se reposicionan o, en su caso, si hubiera depresiones en los párpados, son rellenadas. Así, el evitar abultamientos o depresiones, se logra un aspecto más liso y juvenil.

 

Cuando se trata de los párpados superiores, se corrige la caída del pliegue recortando la piel sobrante y eliminando, si existiera, el exceso de grasa, para dar un aspecto más fresco y juvenil. Si también se encuentran caídas las cejas, estas se levantan, aprovechando la incisión hecha para corregir el párpado superior, sin producir incisiones adicionales.

 

El procedimiento deja una leve cicatriz, de la que sólo al principio, se ve el extremo distal, pudiéndose tapar con maquillaje mientras se va desvaneciendo..

 

El procedimiento es sencillo y rápido. Se hace con anestesia local y sedación, por lo que el paciente puede irse a su casa poco tiempo después de acabada la cirugía.

 

Se recomienda reposo, así como aplicar compresas de hielo durante dos o tres días en las   zona   de   la   intervención.   Después  de  este  tiempo  se  puede   regresar paulatinamente a las actividades cotidiana evitando esfuerzos extraordinarios y la exposición directa al sol, durante un periodo aproximado de un mes.

 

Esta cirugía plástica requiere análisis preoperatorios y la elaboración de un historial clínico, para identificar padecimientos o alergias.

 

Se recomienda al paciente suspender hábitos como: tratamientos naturistas, consumo de cigarro, aspirinas, antidepresivos, vitamina E, Gingko biloba, etc… Algunos de sus componentes pueden interferir con la anestesia, complicar la cirugía y la buena evolución del procedimiento.