OREJAS

Tener un tamaño inusual en las orejas puede llegar a causar problemas en las relaciones sociales diarias. Incluso en las escuelas, algunos niños pueden ser crueles con sus compañeros bromeando acerca del aspecto de sus orejas. La cirugía de orejas es una solución perfecta debido a que la consideramos de muy bajo riesgo y con un beneficio incalculable como la confianza en sí mismo.

 

La Otoplastia (Corrección de orejas) es un procedimiento sencillo. Por medio de una incisión detrás de la oreja (para que no se vea la cicatriz) se procede a remodelar el cartílago, reduciendo su tamaño, haciendo los pliegues naturales y al final juntarla más a la cabeza, de manera que las orejas adopten una forma y posición como el paciente prefiera y sea estético.

 

La corrección de orejas se puede hacer desde los ocho años en adelante. Se hace con anestesia local y sedación, de manera que el paciente puede ir a su casa horas después de haber sido realizada.

 

En algunos pacientes, las orejas podrían verse con un ligero edema (hinchazón) durante los cinco primeros días, así como una ligera variación en la forma. La apariencia mejorará conforme desaparezca la hinchazón, con la ayuda de desinflamatorios y compresas de hielo en la zona de la cirugía.

 

Al día siguiente de la cirugía, el paciente podrá regresar a sus actividades laborales o escolares, siempre y cuando no realice grandes esfuerzos ni se exponga directamente al sol. Adicionalmente deberá proteger las orejas, durante un mes aproximadamente, colocándose una venda por las noches para no lastimarse mientras duerme.

 

Esta cirugía plástica requiere análisis preoperatorios y la elaboración de un historial clínico, para identificar padecimientos o alergias.

 

Se recomienda al paciente suspender hábitos como: tratamientos naturistas, consumo de cigarro, aspirinas, antidepresivos, vitamina E, Gingko biloba, etc… Algunos de sus componentes pueden interferir con la anestesia, complicar la cirugía y la buena evolución del procedimiento.