BOTOX

Cada vez que nos expresamos, reímos o lloramos, los músculos de la cara se contraen. Con el paso del tiempo, la actividad de estos músculos produce arrugas de expresión, tales como las líneas de la frente, las “patas de gallo”, El entrecejo, entre otras…

 

El envejecimiento facial es un proceso complejo, que resulta en la presencia de múltiples señales en la cara que empiezan a hacerse evidentes a partir de los 25 años.

 

Gracias a Botox ya no tienes que preocuparte por continuar mostrando esas arrugas. Pueden ser suavizadas mediante pequeñas inyecciones estratégicas realizadas por el Cirujano plástico para lograr una apariencia más joven y bella.

 

Botox® actúa bloqueando los impulsos desde la fibra nerviosa al músculo, relajando las fibras y evitando su contracción. Es un tratamiento simple y seguro. Lo aplica un especialista en el consultorio en cuestión de minutos y los resultados se ven aproximadamente en 72 hrs. y su efecto dura de 3-6 meses.

 

Botox® tiene otra indicación muy importante aparte de las arrugas, es la hiperhidrosis o sudoración excesiva. Botox® actúa impidiendo la liberación temporal del neurotransmisor acetilcolina, que es la sustancia necesaria para la estimulación de la glándula liberadora del sudor y como consecuencia se inhibe la producción excesiva.

 

La disminución del sudor varía desde 4-10-12 meses dependiendo de la respuesta individual, se calcula que el 92% de los pacientes tratados con Botox están satisfechos con el resultado.